Poesía argentina en Semana Santa

 

DOS SONETOS PARA EL VIERNES SANTO

 De poetas argentinos contemporáneos

Texto del Evangelio según Mateo

 

Enrique González Trillo 

La mañana del Viernes Santo

Los que prendieron a Jesús, lo llevaron ante el Sumo Sacerdote Caifás, donde estaban reunidos los escribas y los ancianos. Pedro lo iba siguiendo de lejos, hasta el palacio del Sumo Sacerdote; y entrando se sentó con los criados para ver cómo terminaba aquello.

Preso lo llevan para ser juzgado

por implacable tribunal que alienta

con odio vil una injusticia cruenta

y es de inicuos delitos acusado.

 

Su virtud para ellos es pecado,

y la humildad que en su grandeza ostenta

los mueve a herirlo con indigna afrenta,

como han de abrir más tarde su costado.

 

Y Él bebe, el alma triste hasta la muerte,

su amargo cáliz, y su llanto vierte,

pero su fe vence al dolor y al ansia.

 

No es de este mundo el reino prometido,

y al sanedrín responde, sin jactancia,

que es el Hijo de Dios, y es el Ungido.

 

 

*

 

Rosa María Sobrón,

 Soneto en Viernes Santo

 Entonces los soldados del procurador llevaron consigo a Jesús dentro del pretorio, y reunieron alrededor de él a toda la cohorte. Lo desnudaron y le echaron encima un manto de púrpura; y trenzando una corona de espinas, se la pusieron sobre su cabeza, y en su mano derecha una caña...

Y después de haberse burlado de él, le quitaron el manto, le pusieron sus ropas y lo llevaron a ser crucificado.


No la madera simple ni la espina

No tan sólo la Sangre y el lamento

No sólo la cabeza que se inclina

No la sombra en la tierra y en el viento

 

No el lánguido fervor del sentimiento

ni tampoco el dolor que me ilumina

No el reproche del sol, que ya presiento.

Ni tampoco el clamor que se adivina

 

Una fuerza de adentro me convoca

al Misterio de Muerte. Y es la Roca

perdurable perfil de mi semana,

 

cuando entiendo que el fin de Su Agonía,

no es morirse de a poco sólo un día

sino resucitar cada mañana.

 

*

 

 

La mujer y la naturaleza

 

La mujer y el cuidado de la naturaleza

 Celina Hurtado

 Se ha dicho reiteradas veces, a lo largo del tiempo, que la mujer tiene  una sensibilidad especial para el cuidado de la vida, no sólo como madre, sino también como maestra, enfermera, acompañante, psicóloga, psicopedagoga…

 No extraña entonces que desde los ámbitos reflexivos feministas se haya llamado la atención sobre el papel que ha cumplido la mujer, durante siglos o milenios, en el cuidado de la naturaleza. Desde su trabajo como agricultora, artesana, sacerdotisa, la mujer ha cuidado el equilibrio del entorno, y ha sido sensible a los ritmos naturales, del día y la noche, de las estaciones, de la siembra y la cosecha, y ha custodiado los lugares sagrados vinculados a la naturaleza.  La actual corriente del ecofeminismo recoge toda esta larga tradición y le da forma teórica, enunciando algunos principios que en realidad no son nuevos, sólo lo son en su redacción. Al contrario, reflejan el sentir de sociedades más equilibradas y más amigables con la naturaleza que las nuestras actuales.

 En una apretada síntesis, el ecofeminismo es un mix entre el feminismo antipatriarcal anterior y la ecología profunda (Deep ecology). Sus postulados teóricos pueden ser nucleados en tres grandes ejes.

 1) El desplazamiento de la “madre tierra”. El ascenso del punto de vista androcéntrico y patriarcal ha desplazado la reverencia a la tierra como “madre” y dadora de vida (personificada en diversas diosas de la antigüedad desde el paleolítico inferior). Se ha señalado al respecto el papel legitimador de dos mitos muy arraigados en la cultura occidental: el mito hebreo del paraíso perdido (el relato de la caída en el Génesis) y el mito griego de la “edad de oro” (anterior al robo del fuego y la apertura de la “caja de Pandora”). En ambos se sugiere la existencia de una edad idílica, más o menos identificada con la época paleolítica inferior de las sociedades recolectoras, en que el hombre no tenía más que recoger los frutos que la naturaleza le ofrecía, cual madre bondadosa, época que terminó con el surgimiento de las primeras civilizaciones urbanas y del patriarcado. Algunos ecofeministas, sin embargo, señalan  el peligro de asumir la idea de una “naturaleza originalmente paradisíaca”, provocando intentos  infructuosos de una vuelta imposible. Pero en cambio es común a todos la denuncia de que estos mitos legitimaron la “culpa” de la mujer por la pérdida de la idílica situación originaria, justificando el estado de sometimiento –tanto de ella como de la naturaleza– al poder transformador masculino. La desacralización de la tierra, así como la marginación de sus sacerdotisas, produjeron un cambio en la percepción de la naturaleza, y un modelo de acción de tipo depredatorio y explotador.

La forma más consensuada de superación es la adopció de la “hipótesis Gaia” propuesta por los biólogos planetaristas James Lovelock y Lynn Margulis, según los cuales la tierra no es una roca muerta cuyas condiciones  químicas permiten a las plantas y los animales vivir en su superficie, sino que el planeta Tierra, como un todo, incluyendo sus mares, suelos y atmósfera, opera como un sistema orgánico de retroalimentación biológica. Entender la evolución de la tierra y la sustentabilidad ecológica, es entender este sistema total de la Tierra como un todo orgánico viviente en acción autobalanceada consigo mismo.

2) La victoria de los “dioses uránicos”. El cuidado del ciclo vital de hombres, animales y plantas, propio de las mujeres en las culturas antiguas, ha sido reemplazado por otras ideas personificadas en los dioses uránicos (la guerra, la conquista, la recompensa individualista en ésta o en otra vida, etc.). Si bien éste es un punto interesante, las investigaciones históricas y antropológicas están sólo en los comienzos. Un tema de análisis en la agenda es el estudio del apuntalamiento socioeconómico de la identificación de la mujer con la naturaleza, de tal modo que la “colonización” de una simboliza la otra en forma recíproca. Algunas economistas del Tercer Mundo, como Vandana Shiva en la India, han comenzado a investigar, detectar y exhibir relaciones concretas entre el simbolismo de la mujer como naturaleza y los roles concretos de las mujeres, reducidas a las labores agrícolas y domésticas. Autoras del Primer Mundo, como Rosemary Radford Ruether, consideran esencial no detenerse  en las conexiones simbólicas sino que es preciso detallar estos nexos socio-económicos, condición necesaria para pensar alternativas que realmente transformen la cultura de depredación.

3) El ejercicio del “poder sobre”. El cambio cultual apuntado en los dos puntos anteriores a determinado un modo de relacionarse con el otro (hombres o seres naturales) en términos de dominación o de “poder sobre”, relación predominante en las relación actuales y que el ecofeminismo propone reemplazar por relaciones de “poder con” y de “poder entre”, es decir, por formas de solidaridad.

Ecofeminismo latinoamericano

Aunque el ecofeminismo, como dirección dentro de la ecofilosofìa, tiene una aspiración universalista; como ésta misma a través de sus principales exponentes que tuvieron en cuenta situaciones concretas, se orientó desde sus comienzos en el mismo sentido que el feminismo, en cuanto a relacionarse con algunos movimientos de ideas con los cuales tenían puntos de interés teórico y práctico en común. En América Latina sobre todo a corrientes anteriores y ya arraigadas: la filosofía y la teología de la liberación. Ello se debe fundamentalmente a que el feminismo latinoamericano, a su vez, se ha vinculado estrechamente a estas corrientes y sus temas se han conjugado alrededor de cuestiones relativas a la praxis concreta de liberación.

En líneas generales, el ecofeminismo latinoamericano asume los puntos teóricos y programáticos básicos del ecofeminismo del Norte, ya señalados, asumiendo que la dominación de la naturaleza y de la mujer son paralelas y que no revertirán aisladamente. Este es, por lo tanto, el supuesto básico del ecofeminismo latinoamericano En la construcción de este ecofeminismo ñatinaomericano debemos mencionar los nombres de Judith Ress, Ivone Gebara, Coca Trillini, Alcira Agreda, Gladys Parentelli, entre otras.

 Aunque con matices personales, podría decirse que el ecofeminismo latinoamericano presenta los siguientes postulados básicos:

 1º. Retorno a las cosmovisiones autóctonas, en general ctónicas, yendo más allá de las cosmovisiones heredadas de la colonización y proponiendo una mueva ética  para pensar tanto las relaciones humanas entre sí, como las de los hombres con los seres no humanos.

 2º. El ecofeminismo como praxis de liberación, no sólo de las mujeres, como es la propuesta del feminismo general, sino de toda la humanidad y de todos los seres viviente que comparten esta “casa común” que es la tierra.

 lgunas obras básicas de ecofeminismo

María José Agra Romero (comp.) Ecología y feminismo, Granada, 1998

María Mies y Vandana Shiva, Ecofeminismo. Teoría, crítica y perspectivas, trad. del inglés Mireia Bofill (caps. 1-5), Eduardo Iriarte (caps. 6 y 10) y Marta Pérez Sánchez (caps. 7-9)  Barcelona, Icaria Ed. 1997

Carmen Nuévalos, Vicente Bellver (coord.) Una mirada diferente. La mujer y la conservación del medio ambiente, Valencia, Edetania Ediciones, 1999

Hugo Saúl Ramírez García, Biotecnología y ecofeminismo. Un estudio de contexto, riesgos y alternativas, Valencia, 2012

 

 

Celebración de Carnaval - Un texto sobre sus aspectos mágicos

 

Augusto Raúl Cortazar

El Carnaval en el folklore calchaquí,

(Bs. As. 1949) 2ª ed. Salta, Ed. El robledal, 2008, pp.

 

Aspectos de raigambre mágica

Las propiciaciones mágicas juegan con frecuencia papel preponderante. Se despliega también en este caso el ritual público de la magia homeopática, basada en el principio de que “lo semejante produce lo semejante”. Así los banquetes suculentos auguran para el año provista despensa; repetidas libaciones prometen raudales de rica bebida; la danza saltarina influye sobre el desarrollo de los plantíos; el alarde de las demostraciones de fuerza y destreza procura guerreros invencibles; la garzonía y la incontinencia son un seguro de fecundidad; las risas sembradas se brindarán en frutos de horas dichosas; el derroche de bienes, de energías, de tiempo, preservará de la estrechez, de la debilidad, de la indigencia.

Esta es la ley de la fiesta. Tales los elementos que configuran su esencia. Nada la define mejor que este cuadro turbulento en el cual la exaltación colectiva se manifiesta en gritos y gestos; en que los más irreflexivos impulsos dominan la voluntad; donde la danza, el canto, el banquete y la orgía son el imperativo del instante hasta llegar a la incontinencia y al agotamiento. (1)

El carnaval no es refractario a la infiltración de la magia. No sólo esta ha modelado su espíritu, sino que subsiste en varios componentes típicos de las carnestolendas de todos los tiempos y países.

Donde se festeja con hogueras y antorchas, como en ciertas regiones de Europa, se descuenta ese carácter y hasta se ha llegado a la formación de verdaderas teorías interpretativas. La de Mannhardt, por ejemplo, tiene en este campo cómoda aplicación. Su autor, monje católico de origen lituano y nacionalidad prusiana, refiere muchas y variadas ceremonias agrarias a una primigenia y esencial: la relativa al “espíritu de la vegetación”, y más específicamente, de los cereales (Korndämon).

Mannhardt ha sido seguido en repetidos casos por Tylor, Frazer y Westermarck, quienes, con variantes de matices, interpretan las fogatas campesinas como un medio al mismo tiempo profiláctico y fecundante de la tierra, cuya fertilidad estimulan. (2)

El agua y las aspersiones en general con sustancias equivalentes, como semillas, harina, almidón, “confetti”, papel picado, etc., reconocen su remoto origen en la lustratio clásica y en tantas manifestaciones, extendidas por el mundo, que implican un propósito purificatorio y fecundante. Con este último sentido sobrevive hoy en el arroz que los amigos hacen llover sobre las parejas de novios, como reminiscencia de las nueces, avellanas, higos y dátiles que caían sobre la desposada romana, cuando llegaba junto al hogar de su nueva casa en brazos de su esposo.

Las ramas y gajos, que dan nombre a la fiesta de la “radica” conmemorada en Italia, así como el personaje disfrazado de selvícola, común en varias comarcas europeas, ponen en primer plano el sentido agrario del símbolo.

La máscara, por fin, constituiría por sí sola tema para un libro apasionante. Encierra nutrido cúmulo de elementos etnológicos, religiosos, históricos, estéticos.(3)

También en este caso la fe en el poder de la magia hace creer al indígena que su careta lo identifica con la divinidad o con el ser totémico. Con ella se mimaron las hazañas de los dioses en la Hélade clásica y de sus rasgos grotescos parecen arrancar las hondas raíces de las representaciones que florecieron en el teatro moderno.

Más aún. Las temidas almas de los larvae y lemures latinos, vinculan el uso de máscaras y albas vestiduras con el culto de los muertos. Tal práctica no es extraña al nacimiento de los disfraces y caretas del carnaval europeo en sus oscuros orígenes. Si la vinculación se confirmara, surgiría de este nudo de problemas uno de los más obsesionantes asuntos de la historia de la cultura. Extraño maridaje de las ideas sobre la vida y la muerte. Ingenua tentativa de rasgar el velo de lo sobrenatural. Propósito de fortalecer la caducidad humana con representaciones simbólicas de la eternidad; contraposición de la sobrecogedora adustez de la muerte con el desenfreno de la conducta, afirmación rotunda de vida.

No hay tampoco aquí desafío temerario, sino rito propiciatorio, ceremonia destinada a tornar benignos y protectores a los genios de ultratumba.

Todo esto gira como absorbente torbellino ante la mente que lo contempla desconcertada. Aun en casos como el presente, en que no existe el propósito de sondearlo y se lo mira sólo de paso, por proximidad ocasional con un camino que toma otro rumbo, ejerce una atracción de abismo. En sus sombras se entremezclan sin sentido aparente las imágenes de lo bueno y lo malo, del dolor y el placer, de lo conocido y lo ignoto. Y en pocas oportunidades se logra más patética evidencia de la condición contradictoria, compleja, indescifrable del espíritu del hombre.

Notas

1. Roger Caillois, La transgresión sagrada: teoría de la fiesta. (En su El hombre y lo sagrado, p. 109-145. México, Fondo de cultura económica, 1942.)

2. Arnold van Gennep, Le cycle cérémoniel du carnaval et du carême en Savoie. (En Journal de Psychologie normale et pathologique, año 22, nº 5, p. 421-445; nº 7, p. 585-612. Paris, 1925.)

3. Georges Buraud, Les masques. Paris, Éditions du Seuil, 1948. 238 p. ilus.

 

Salud, medicina y danza

 

Un Proyecto novedoso sobre  salud, medicina y danza

Fragmentos del libro de Arun Nadarasa (traducción propia)  

Pharmacy Movement

How to Prescribe Social and Digital Medicines

Prof. Arun Nadarasa

Foreword by Medical NLP Founder Garner Thomson

Copyright © 2018 Prof. Arun Nadarasa

Dedicatoria

Este libro está dedicado a todos los farmacéuticos comunitarios del Reino Unido que aman su profesión y que se esfuerzan por mejorar la salud y el bienestar de sus pacientes mejorando el uso de la prescripción social y digital en las farmacias comunitarias.

Cuando me di cuenta de que tanto mi experiencia en danza como en farmacia podían combinarse en beneficio de mis pacientes, me inspiré para comenzar este libro para compartir mi mensaje. Esto sucedió cuando estaba sentado en la Conferencia de RPS en 2016, en la CII en Birmingham, donde escuché por primera vez sobre la vista hacia adelante de 5 años del NHS. Era necesario cerrar la brecha entre la salud y el bienestar.

Espero sinceramente que este libro le inspire a involucrarse en este océano azul dentro del sector farmacéutico.

 Con afecto 

Arun Nadarasa

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Opiniones sobre

Pharmacy Movement

 “La mente y el cuerpo están irrevocablemente conectados, y un equilibrio entre los dos es esencial para mantener una intrincada armonía. Como médico, junto con un músico y un artista, he incorporado los beneficios de las artes creativas en mi práctica clínica para complementar la administración de medicamentos y apoyar la calidad de vida. Vería los esfuerzos de Arun como un comienzo encomiable hacia una filosofía combinada dentro de las farmacias del Reino Unido. Tiene un gran potencial para prestarse a estudios validados científicamente a medida que evoluciona”.

Dr Ramya Mohan, MB BS, MRCPsych Director médico y Jefe, I MANAS London Consultor principal Psiquiatra infantil y adolescente, médico, educador, músico, artista y autor 

“Atractivo y agradable, Arun presenta una forma completamente nueva de ver la salud y el bienestar en Pharmacy Movement Esto produce un enfoque metódico, que hace que este libro no solo sea fácil de leer, sino que también invita a la reflexión. Puede convertirlo de un empleado en un empresario farmacéutico”.

Kwame Osei, fundador de European Buck Session, Campeonato Mundial de Krump Dance

“Arun escribió este libro para que pueda crear nuevos servicios en la farmacia de su comunidad. Una excelente demostración de cómo este océano azul puede tener un profundo impacto positivo en la salud y el bienestar de los pacientes. Pharmacy Movement es la clave para desbloquear el inmenso potencial que reside dentro de cada uno de nosotros”.

Marvin Munzu, farmacéutico de medios y orador inspirador, autor de Success Secrets 4 Students 

“Desde que conocí a Arun, me ha impresionado su aparentemente singular deseo de enriquecer las vidas de aquellos a quienes siente que puede ayudar. Genial o delirante, todavía estoy indeciso”.

Owynn Baker, gerente farmacéutico Farmacia Lloyds 

“En este libro, Arun le abre los ojos a los beneficios de la actividad para el bienestar físico y mental. Se basó en el concepto de Farmacia para una vida saludable y logró que cada contacto cuente a través de la conversación y la acción de los defensores de la salud y los farmacéuticos”.

Mike Holden, director de la empresa y farmacéutico. Farmacia completa

 “Arun ha pensado mucho en adelantar el futuro, y su idea de consulta y movimiento virtual será el camino a seguir. Una buena combinación de entrevistas con líderes en sus campos constituye una lectura excelente”.

Dr. Talib Abubacker MBBS MRCGP Médico PNL Maestro practicante

 “La capacidad de utilizar nueva tecnología en el entorno de la farmacia comunitaria es fundamental para que esta industria avance a pesar de los recortes gubernamentales en los últimos años”.

Hirkirit Virdee, director de la empresa, Blockchain de farmacia farmacéutica y médica.

“Arun deja al descubierto el potencial sin explotar de crear SROI con claridad. No hay nada que parezca estar fuera de su alcance después de leer Pharmacy Movement. Todo parece fácil de digerir información, te preguntas por qué no se te ocurrió antes. El secreto del atractivo del libro es su concepto revolucionario”.

Srishti Poojari, abogado y Krumper F.A.M.O.U.S, Fauj, Street Sisters y Desi Buck

 “La danza se encuentra con la farmacia, este libro es imprescindible para todos los bailarines que desean mejorar el bienestar de su comunidad local a través de asociaciones conjuntas con farmacéuticos que utilizan esquemas de prescripción social. ¡No más aislamiento social para las personas mayores!”

Bhagya Lakshmi, director de la empresa, Danza órfica

 “Este libro trasladará su mentalidad de la escasez a la abundancia, ya que le abrirá los ojos a un nuevo flujo de ingresos, que actualmente no se ha explotado en la industria farmacéutica. Este es un libro de lectura obligada para todos los farmacéuticos”.

Vishal Morjaria, autor galardonado, internacional. Orador de transformación, entrenador WOW Your Way to Wealth.

“Pharmacy Movement es un concepto increíble y revolucionario que creo que forma una nueva dimensión sólida en la gestión de la atención al paciente. Arun describe muy claramente los beneficios de los enfoques no farmacológicos para ayudar a nuestros pacientes; la medicación no siempre es la respuesta a todas las enfermedades”.

Dr. Kaniseya Kamalanathan, médico en prácticas. Defensor del deporte. 

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Sobre el Autor

 Arun escribió este libro para que pueda elevar su satisfacción en la vida. El autor vive actualmente en el Reino Unido y es el fundador de varias empresas emergentes. Ha viajado internacionalmente como artista de danza profesional, además de actuar en Wembley SSE Arena frente a 10.000 personas en abril de 2017.

Arun transformó su vida eligiendo combinar tanto su formación en danza como su educación profesional, que culminó en el Pharmacy Movement. Él prevé que la prescripción social y digital se convierta en una corriente principal dentro del NHS y las farmacias comunitarias.

 

 

Menú Antiguo para Año Nuevo

 

Menú Antiguo para Año Nuevo

En esta fiesta del último día del año y primeros del siguiente, en que es costumbre culinaria la preparación de platos especiales, me complace ofrecerles tres opciones de cocina antigua latinoamericana de fines del siglo XIX. Son ricos sabores adaptables al menú que solemos elegir en estas fechas: pavo relleno, tartas de verduras y postres de ocasión.

 Las recetas están tomadas de dos libros de cocina histórica: Juana Manuela Gorriti, Cocina ecléctica, Buenos Aires, Aguilar, 1999 y Celerina Maldonado, Recetario tradicional, Celaya, fines del siglo XIX, México, Conacultura, 1999.

 Les invito a cocinarlos, probarlos y disfrutarlos!

Celina Hurtado

 

Pavo embozado a la regente

 Preparado el pavo de la manera acostumbrada, relleno con un revuelto de dos docenas de huevos batidos, tres panes de grasa rallados, media libra de queso también rallado, la sangre y menudos del pavo, hervidos y picados, una onza de perejil molido, sal, pimienta y cuatro cucharadas de aceite de oliva, mezclado todo al rellenar; listo ya, se lo envuelve en un matambre que se habrá tenido durante ocho horas en un adobo de cebollas y ajos molidos, vinagre, aceite de oliva, pimienta, sal, orégano y cominos.

 Con hilo fuerte y una aguja gruesa, se cosen de arriba abajo los bordes del matambre, sobre el lomo del pavo, cubriéndolo enteramente. Se unta el matambre con mantequilla, y se le entra al horno, que debe estar fuerte.

 Cuando el matambre haya tomado un color dorado oscuro, sed le trae a la puerta del horno, para volver el pavo del otro lado, y se le entra de nuevo.

 Cuando este lado se haya igualmente dorado, se le retira del horno, se le quita el matambre, se le unta mantequilla, y se le entra otra vez a dorarse un momento, y acabar su cocción.

 El matambre adobado, y bajo la acción del fuego, da a la carne del pavo un sabor tan exquisito, que es necesario gustarlo para poderlo apreciar.

 Y el matambre mismo, en esa cocción en común con la carne del pavo, toma un gusto riquísimo.

 Se le sirve en lonjas sobre una salsa de jugo de tomate, picado de hierbas finas, aceite, vinagre, pimienta y sopas de pan tostado en consomé hirviente.

Carmen Caballero (Buenos Aires)

En J. M. Gorriti, pp. 137-138

 

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Pepián de choclo

 Rallado el choclo, y muy bien molido, en mortero, se le echa una taza de caldo, y se le cuela al través de una tela rala, exprimiéndolo muy bien para extraerle el jugo.

 Se hace una salsa de bastante cebolla, tomates, poco ajo, y poca pimienta, mucho ají amarillo bien molido y sal; una vez cocida se le echa el choclo, y pedacitos de pollo sancochado o carne de chancho; todo junto, se hace hervir mucho hasta que espese. Si no ha espesado bastante, échesele una o dos cucharadas de harina de maíz blanco, desliéndola en caldo, sin dejar de revolver para que no se pegue.

 Cuando por el sabor se conozca que ya está cocido, se le quita del fuego para enviarlo a la mesa.

Francisca Herrera (Lina)

En J. M. Gorriti, p. 172

 

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Rosca de Reyes

 Harina 500 gramos,130 gramos de azúcar, 200 gramos de mantequilla, 4 huevos, 6 cucharadas de leche,. 10 gramos de levadura Levatán, 50 pasas, 50 gramos de acitrón, media pieza de naranja cubierta y un muñeco para cada rosca. Manera de preparar la levadura: de los 500 gramos de harina se apartan 100 y se toman sólo 50, poniéndole la levadura que se disuelve con agua tibia para formar una pastita: ésa se pone junto al calor por 15 minutos, después de los cuales se refresca con los otros 50 gramos, mojándola otra vez, y se vuelve a poner junto al calor otros 15 minutos. En una cacerola se pone la mantequilla, la leche, el azúcar y se coloca a la lumbre a que se disuelva, meneándola para que no se corte.  Se ponen los 400 gramos de harina cernida. Se le hace un centro, y se le agregan dos huevos y un poco del líquido que tenemos ya preparado y, así, se va poniendo todo poco a poco; después se le pone otro huevo y enseguida la levadura, se revuelve y se añade otro más, amasándola hasta que se despegue de la tabla. Se coloca una cacerola engrasada cerca de la lumbre 6 horas o toda la noche a que repose; pasado ese tiempo, se le ponen las pasas, el acitrón y la naranja picada, se revuelve todo muy bien y se divide en cuatro partes iguales; éstas se hacen bolitas, haciéndolas centro para formar las roscas, se colocan en latas engrasadas, se extienden y se decoran con acitrón, naranja y azúcar a gusto. Se deja reposar como media hora y se meten al horno regular durante 20 minutos.

En C. Maldonado, p. 60