Acercándonos al Carnaval con un poema de Rubén Darío

Canción de carnaval

Rubén Darío

Musa, la máscara apresta,
ensaya un aire jovial
y goza y ríe en la fiesta
del Carnaval.

Ríe en la danza que gira,
muestra la pierna rosada,
y suene, como una lira,
tu carcajada.

Para volar más ligera
ponte dos hojas de rosa,
como hace tu compañera
la mariposa.

Y que en tu boca risueña,
que se une al alegre coro,
deje la abeja porteña
su miel de oro.

Únete a la mascarada,
y mientras muequea un clown
con la faz pintarrajeada
como Frank Brown;

mientras Arlequín revela
que al prisma sus tintes roba
y aparece Pulchinela
con su joroba,

di a Colombina la bella
lo que de ella pienso yo,
y descorcha una botella
para Pierrot.

Que él te cuente cómo rima
sus amores con la Luna
y te haga un poema en una
pantomima.

Da al aire la serenata,
toca el auro bandolín,
lleva un látigo de plata
para el spleen.

Sé lírica y sé bizarra;
con la cítara sé griega;
o gaucha, con la guitarra
de Santos Vega.

Mueve tu espléndido torso
por las calles pintorescas,
y juega y adorna el Corso
con rosas frescas.

De perlas riega un tesoro
de Andrade en el regio nido,
y en la hopalanda de Guido,
polvo de oro.

Penas y duelos olvida,
canta deleites y amores;
busca la flor de las flores
por Florida:

Con la armonía te encantas
de las rimas de cristal,
y deshojas a sus plantas,
un madrigal.

Piruetea, baila, inspira
versos locos y joviales;
celebre la alegre lira
los carnavales.

Sus gritos y sus canciones,
sus comparsas y sus trajes,
sus perlas, tintes y encajes
y pompones.

Y lleve la rauda brisa,
sonora, argentina, fresca,
¡la victoria de tu risa
funambulesca!

 


Reseña a Foto-poema

 

Foto-poema, Fotografías de Carlos Pellegrini, con textos de 28 escritores – 1ª ediciónilustrada. – Lanús, Brause, 2025. 74 p.

 Los iniciadores y creadores de esta excelente publicación, Stella Maris Zamora, Carlos Pellegrini y Jorge Klinger y explica cómo nació y se concretó el proyecto; nada mejor que sus propias palabras, que copio por extenso.

“Estimados lectores, el presente libro es el resultado de un proyecto artístico, imagen y palabra, o podemos decir asimismo, fotografía y literatura, en mayor número de expresión a través de la poesía.

¿Y cómo surge este ensamble?

En nuestros encuentros con Carlos Pellegrini fotógrafo, no ya como médico allá por el año 1987, la expresión artística nos reunió hace una década, desde otro ámbito. 

Su producción fotográfica, una vez jubilado como médico pediatra, fue in crescendo y en el intercambio personal, al recibir sus bellas captaciones de la realidad a través de una lente sensible y artística, nos animamos a sugerirle poner letra a sus poemas fotográficos.

Con entusiasmo aceptó y a partir de marzo de 2025 pusimos manos a la obra convocando a escritores de nuestro entorno, quienes aceptaron de buen grado y con rápida respuesta.

Estamos muy agradecidos a los participantes que hicieron de este sueño, un proyecto hoy realizado”.

28 poetas en su mayoría mujeres) contribuyen con hermosos textos a esta obra de podría también  titularse “poemas para ver”. Son Alicia Danesino, Adriana Álvarez, Alejandra Patané, Ana María Figueira, Cecilia Glanzmann, Daniel Alonso, Darcy Mell, David Sorbille, Dirbi Maggio, Dora Lorusso, Eduardo Cormick, Gladys Heredia, Gladys Inés Salomón, Graciela Bucci, Graciela Licciardi, Graciela Vodicka, Jorge Klinger, Julia Rosignol, Lilia Cremer, Lucía Nelly Vergara, Magda Pascual, Maju Druille, María de la Paz Pérez Calvo, María Rosa Barabaschi, Mirta Venezia, Silvia Heidel, Stella Maris Zamora Amigo, Teresita Saint Esteben.

Para cada `poema hay una fotografía guardando una relación biunívoca: la poesía describe un escenario poético y la fotografía lo ilustra; y vice versa.

Resulta injustificable ilustrar esta breve reseña con fragmentos de dos o tres poemas, porque todos pueden aspirar a esa selección. Y dígase lo mismo de las fotos.

Solamente vale añadir, para finalizar, que la idea no sólo es válida y motivadora, sino que también presenta un modelo excelente de concretar la relación literatura- plástica, tantas veces alabada y recomendada, con resultados no siempre satisfactorios, lo que, desde luego, conspira contra  la valoración general de la propuesta. En este caso, en cambio, estamos ante un modelo que vale la pena tomar en cuenta.

                                                                                                       Celina Hurtado

Para comenzar el año, un recuerdo de Augusto R. Cortazar

Como homenaje a Augusto R. Cortazar, al comienzo de un nuevo año, un recuerdo de lo que escribió él luego de muchos años de estudio.

“En el curso de varios lustros de viajes de estudio he conocido numerosos pueblos, aldeas, caseríos, francos aislados, desde la puna jujeña a la pampa bonaerense y a los valles patagónicos. Me han entristecido muchos casos de atraso y penuria, de estancamiento y agonía. Fuerzas, conflictos y cambios de índole económica, social, política, han rebotado en algunos de esos desconocidos rincones con violencias de cataclismos. La vida ha cambiado en torno repentinamente, y esos lugareños, verdaderos 'durmientes del bosque', la montaña o el llano, se han visto relegados y oprimidos sin explicarse el porqué. Del apego a lo rutinario, la incuria e ignorancia de estos grupos minúsculos contribuyen, sin duda, al desastre, pero como explicación resultan factores simplistas e individuales, frente a la complejidad de los que movilizan y conmueven a la sociedad entera. (p. 29) 

“Junto a estos casos de conflicto y catástrofe, otros hay más felices. Han quedado al margen del tiempo y su propio aislamiento los ha salvado. Sufren el olvido, mas evitan el aniquilamiento. En ellos se advierte que viven una etapa retrasada, pero normal, dentro del proceso de su evolución. Lugares así son para el viajero verdaderos oasis, no solo geográficos, sino espirituales. El investigador encuentra en los ranchos / familias, con frecuencia numerosas, perfectamente integradas, en el sentido jurídico, social y ético. Llama su atención la sagaz armonía funcional con que han amoldado los medios de vida a las características de la naturaleza circundante”.

 Augusto Raúl Cortazar, Andanzas de un folklorista. Aventura y técnica de la Investigación de Campo, Universidad Nacional de Salta, 2010, pp. 29-30. 


Para comenzar el año, en el Día de Reyes- cocina histórica

 La priemra fuesta importante del año es el Dìa de Reyes (6 de enero), que se celebra con regalos  que los niños encuentran en sus zapatitos, dejados a la vista la noche anterior y donde los Reyes depositan lo que ellos pidieron en sus cartitas. Los adultos lo celebran con un postre especial, la famosa "rosca de Reyes" que todas las pastelerías ofrecen, con sus propias variaciones.

Aquí les compartimos una versión tradicional mexicana del siglo XIX. Como se puede apreciar, no es una sola rosca grande, como suele ser ahora en nuestras panaderís, para compartir en familia, sino pequeñas roscas, posiblemente una para cada niño, que además lleva un "muñeco", una figura de uno de los Reyes o de Papá Noel. Los tradicionales Reyes Magos, Melchor, Gaspar y Balttzar siguen siendo una motivaciòn festiva infantil, y las roscas una motivación  gastronómica para todos. ¡Que las disfruten!

Celina Hurtado

Roscas de Reyes

Harina 500 gramos, 1340 gramos de azúcar, 200 gramos de mantequilla, 4 huevos, 6 cucharadas de leche, 10 gramos de levadura Levatán, 50 pasas, 50 gramos de acitrón, media pieza de naranja cubierta y un muñeco para cada rosca. Manera de preparar la levadura:  de los 500 gramos de harina se apartan 100 y se toman sólo 50, poniéndole la levadura que se disuelve con agua tibia para formar una pastita; ésta se pone junto al calor por 15 minutos, después de los cuales se refresca con los oros 50 gamos, mojándola otra vez y se vuelve a poner junto al calor otros 15 minutos. En una cacerola se pone la mantequilla, la leche, el azúcar y se coloca a la lumbre a que se disuelva, meneándola para que no se corte. Se ponen los 400 gramos de harina cernida, se le hace un centro y se le agrega dos huevos y un poco del líquido que tenemos ya preparado y, así se va poniendo todo poco a poco; después se le pone otro huevo y enseguida la levadura, se revuelve y se añade otro más, amasándola hasta que se despegue de la tabla. Se coloca una cacerola engrasada cerca de la lumbre 6 horas o toda la noche a que repose; pasado ese tiempo se le ponen las pasas, el acitrón [dulce mexicano tradicional] y la naranja picada, se revuelve todo muy bien y se divide en cuatro partes iguales; ésas se hacen bolitas, haciéndolas centro para formar las roscas, se colocan en latas engrasadas, se extienden y se decoran con acitrón, naranja y azúcar al gusto. Se deja reposar como media hora y se meten al horno regular durante 20 minutos.

 Celerina Maldonado, Recetario tradicional, México, CONACULTURA, 1999, pp. 60-61.

 


Villancicos navideños

 

 

 

Tres villancicos para esta Navidad

 

Dónde comían la mula y el buey

 

Dónde comían la mula y el buey

envuelto en pañales ya duerme el Rey

María la reina no halló mejor cuna.

Sonríe la madre, alumbra la luna

 

En el frio invierno hay brisa estival

Que Cristo ha nacido y comienza a reinar (bis)

 

José está afligido, no pudo hacer más,

Y Dios, hoy confiado lo mira llorar.

“No llores mi padre desde la eternidad

escogió este trono para os gobernar”

 

En el frio invierno hay brisa estival

Que Cristo ha nacido y comienza a reinar (bis)

 

*

 

Campana sobre campana

 

Campana sobre campana,

y sobre campana una,

asómate a la ventana,

verás al Niño en la cuna.

 

Belén, campanas de Belén,

que los ángeles tocan

¿qué nueva me traéis?

 

Recogido tu rebaño

¿a dónde vas pastorcillo?

Voy a llevar al portal

requesón, manteca y vino.

 

Belén, campanas de Belén,

que los ángeles tocan

¿qué nueva me traéis?

 

Campana sobre campana,

y sobre campana dos,

asómate a esa ventana,

porque está naciendo Dios.

 

Campana sobre campana,

y sobre campana tres,

en una Cruz a esta hora,

el Niño va a padecer.

 

Belén, campanas de Belén,

que los ángeles tocan

¿qué nueva me traéis? 5

 

*

 

 

El niño del tambor / El tamborilero

 

El camino que lleva a Belén,

baja hasta el valle que la nieve cubrió.

Los pastorcillos quieren ver a su Rey,

le traen regalos en su humilde zurrón,

 

(rom pom pom pom, rom pom pom pom).

 

Ha nacido en un portal de Belén, el niño Dios.

 

Yo quisiera poner a tus pies,

algún presente que te agrade Señor,

mas Tú ya sabes que soy pobre también,

y no poseo más que un viejo tambor.

 

(rom pom pom pom, rom pom pom pom).

 

¡En tu honor frente al portal tocaré, con mi tambor!

 

El camino que lleva a Belén,

voy marcando con mi viejo tambor,

nada hay mejor que yo pueda ofrecer,

su ronco acento es un canto de amor

 

al Redentor, al Redentor.

 

Cuando Dios me oyó tocando ante El… me sonrió